En cada minuto que pasas bajo la ducha se pueden perder hasta unos 10 litros de agua. Piensa en todo lo que puedes ahorrar si te duchas más rápidamente o si cierras el grifo de la ducha mientras te enjabonas.
Cierra el grifo cuando no utilices el agua al lavarte los dientes, afeitarte o lavar los platos. En un minuto con el grifo abierto se pueden perder hasta 5 litros de agua.
Si reparas los grifos que gotean, puedes ahorrar hasta 30 litros al día. Es el agua que consumen 15 personas en un día.
Si tienes que comprar una lavadora, un lavaplatos o un váter, comprueba que tengan la etiqueta ecológica que garantiza un uso racional del agua.
Si instalas grifos ecológicos, reductores de caudal, aireadores u otros dispositivos ahorradores, podrás reducir considerablemente el volumen del agua que sale por el grifo sin notar pérdida de presión alguna.