Cuando el volumen de agua acumulada en los embalses baja de un cierto nivel, existe el riesgo de que los recursos disponibles sean insuficientes para satisfacer las demandas de los usuarios a corto plazo y se puedan producir restricciones de los usos.
Tal y como sucede en otras zonas de la cuenca mediterránea, en la Comunitat Valenciana tenemos un régimen de lluvias muy irregular, con periodos de más de dos años con un nivel bajo de precipitaciones que acaban provocando situaciones límite.
Es una situación que se ha repetido en los últimos años, de una manera cíclica, aunque las medidas de concienciación y de fomento del ahorro han permitido que el consumo doméstico de agua en nuestro ámbito se haya ido reduciendo progresivamente en los últimos años en la Comunitat Valenciana.
En respuesta a esta situación recurrente, la Administración pública hidráulica ha estado estudiando en los últimos años distintos proyectos de infraestructuras para asegurar la garantía de suministro en la Comunitat Valenciana, como la modernización de regadíos, reutilización de aguas regeneradas, o la construcción de desalinizadoras.