¿Sabías que el agua del grifo es buena para tu salud?
El agua es un elemento indispensable para la vida y un nutriente esencial en nuestra alimentación diaria. El organismo humano está constituido mayoritariamente por agua, que desempeña funciones vitales, por lo que es fundamental para una correcta hidratación mediante una ingesta adecuada.
Las necesidades de agua varían en función de la edad, el sexo, la condición fisiológica, la actividad física y la temperatura ambiental, de manera que las necesidades de agua de una persona adulta suponen un mínimo de 1,5 litros al día.
El agua del grifo contiene sales minerales y otros nutrientes que le suelen proporcionar un sabor y un olor particular. Por este motivo, las aguas ricas en calcio, potasio y magnesio tienen un sabor más intenso.
Para mejorar el sabor y el olor del agua, es recomendable depositarla a la salida del grifo en una jarra de vidrio abierta, dejarla reposar durante media hora para que se evapore el cloro e introducirla posteriormente en la nevera. El hecho de enfriar el agua mitiga su gusto y olor a cloro.
Asimismo, si le añades una gota de limón mejora su sabor.